Corta las patatas finas y ni se te ocurra lavarlas. Fríelas despacio en demasiado aceite — cuando una lámina se dobla sobre la cuchara sin romperse, están. Seis huevos, nunca cinco. La sal, al huevo, no a la sartén. Dale la vuelta con la tapa de la olla grande, cuenta hasta tres y de vuelta. El centro tiene que temblar como si estuviera un poco ofendido.
Pocha media cebolla mientras se lavan las lentejas. Todo a la olla: lentejas, una zanahoria en monedas gordas, dos dientes de ajo sin pelar, laurel y pimentón. Cubre con dos dedos de agua. Veinticinco minutos. Pesca los ajos, aplástalos en la encimera y devuélvelos. Mi hijo se las come, y esa es toda la reseña.
Comienza batiendo los ingredientes secos para asegurar una distribución uniforme. Incorpora suavemente la mezcla húmeda hasta que esté justo combinada, con cuidado de no batir en exceso. Cocina en una plancha precalentada hasta que estén doradas por ambos lados. Sirve calientes con tus ingredientes favoritos y disfruta de una experiencia de desayuno deliciosa para toda la familia.
Pan de ayer, cuanto más duro mejor, a remojo mientras partes un kilo de tomates muy maduros. Tritúralo todo con una cantidad violenta de aceite de oliva hasta que coja color de atardecer. Sal. Nevera, mínimo dos horas — esto no se negocia. Corona con huevo duro y el jamón que haya sobrevivido a la tarde.